UN POCO MÁS DE VENECIA

 

Y después seguimos para el Puente de Rialto, el mercado, las tiendas y comimos en una típica terraza. Y rápidamente a seguir pateando la ciudad casi sin rumbo, pero con la guía bajo el brazo para poder identificar las maravillosas iglesias que íbamos viendo, qué maravilla la Basílica de Santa María de Frari donde vimos una joya, un tríptico de Bellini y el cuadro de la Asunción de Tiziano, que tantas veces había visto en los libros de texto. La iglesia de San Zacarías, el fantástico caballo de Colleone. En fin, creo que he visto un aperitivo de Venecia y que merece la pena volver para pasar al menos cinco días y poder visitar tantas iglesias y tanta joya.

 

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